
Lo que prometía ser un espacio de diálogo abierto y rendición de cuentas sobre la libertad de expresión terminó convirtiéndose en un evento blindado y de acceso restringido. La conferencia que impartiría personal de la organización Artículo 19 —originalmente programada para llevarse a cabo en el hotel Hyatt con apertura a la ciudadanía y medios— sufrió un drástico cambio de última hora y fue trasladada de sede al hotel Hilton, donde se blindaron los accesos con personal de seguridad custodiando las puertas para impedir el ingreso de cualquier persona ajena al recinto legislativo.Este repentino cambio de planes transformó un foro que debía ser público en una reunión a puerta cerrada exclusiva para los diputados, evidenciando una preocupante contradicción entre el discurso de apertura institucional y la realidad de los hechos. Al limitar la discusión sobre derechos y protección a los periodistas a un círculo cerrado y custodiado, se margina a la sociedad de un debate que le concierne directamente, dejando ver que las puertas de la transparencia se cierran cuando las exigencias ciudadanas incomodan a los representantes populares.
