
La maquinaria del acarreo gubernamental quedó al desnudo este viernes en las inmediaciones del informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en la Arena Potosí, donde nuestro equipo de cobertura logró constatar las indignas condiciones en las que operó la movilización masiva ordenada por la administración de Ricardo Gallardo Cardona. Lejos de la supuesta convicción ciudadana que pregona el discurso oficial, la realidad captada en el sitio reveló que la única paga para cientos de hombres, mujeres y adultos mayores obligados a rellenar el recinto se redujo a una simple torta y una botella de refresco, exhibiendo el uso faccioso de la necesidad de la gente y la miseria con la que el aparato estatal opera sus costosos montajes políticos.
