
reacomodo político de Morena en San Luis Potosí convulsionó tras la destitución repentina de Guillermo Morales López de la Delegación de los Programas para el Bienestar, un movimiento que se oficializará este próximo jueves y que implica el desmantelamiento de su estructura operativa. De acuerdo con información interna, la salida del exfuncionario —quien fuera secretario general del partido y ocupara la dirigencia de manera temporal— se da en medio de fuertes señalamientos de corrupción, marcando una profunda fractura con la presidenta estatal de Morena, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, y redefiniendo el control territorial que durante años mantuvieron los Servidores de la Nación.Este radical giro ocurre a la par de la llegada de Elí César Eduardo Cervantes Rojas como coordinador estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, un nombramiento de consenso construido por la Comisión Nacional de Elecciones ante la falta de definición porcentual en las encuestas y bajo la premisa de que el partido competirá sin coalición en la entidad de cara a 2027. Con este enroque, la cúpula guinda busca reorganizar el movimiento tras años de confrontaciones internas, desplazando a operadores clave e imponiendo una nueva dinámica de trabajo político en los municipios del estado.Ante la vacante generada en la delegación federal, se prevé que el diputado federal Francisco Castillo asuma la titularidad de la oficina del Bienestar a partir de este jueves, mientras que en su suplencia legislativa en la Cámara de Diputados entrará Arturo Alonso García. Estos enroques no solo cierran un ciclo para el grupo político de Morales, sino que configuran un nuevo tablero de correlación de fuerzas para Morena en la antesala del proceso electoral sucesorio.
