
Tres hombres jóvenes fueron ejecutados y sus cuerpos abandonados en un baldío atrás de Villamagna, correspondiente al fraccionamiento de Mezquitic.
Las víctimas estaban atadas de pies y manos, con visibles huellas de tortura y el tiro de gracia, además se encontró un narcomensaje que adjudica la triple ejecución al crimen organizado.
