
En un acto diseñado bajo una estricta curaduría mediática, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona presentará este jueves una iniciativa para derogar la llamada “Ley Serrano”, la cual criminaliza el uso indebido de la inteligencia artificial. La maniobra, pactada entre el Gobierno estatal y el Congreso local, ha sido operada en total opacidad y bajo un formato selectivo que ha dejado fuera a los periodistas y medios de comunicación serios que cuestionan al régimen. Al rodearse únicamente de sus comunicadores a modo, el mandatario busca disfrazar esta rectificación como un triunfo de la libertad de expresión, evitando a toda costa el escrutinio de quienes no están dispuestos a seguir el guion oficial.Más allá de la derogación, el trasfondo de esta propuesta esconde un riesgo peligroso para el ejercicio periodístico: la creación de un “Padrón Estatal de Medios”. Bajo el pretexto de una reforma al Código Penal, el gallardismo pretende establecer un mecanismo de fiscalización y control directo sobre la labor informativa, con el objetivo explícito de silenciar las voces incómodas que el gobierno no pudo invitar a su “show” de Palacio. Con el respaldo de un círculo reducido de periodistas que operan como brazo propagandístico, esta nueva estructura busca centralizar el flujo de información y acorralar a los medios independientes que, al ser ignorados por el poder, han demostrado ser los únicos que mantienen su compromiso con la verdad y la transparencia.
