
Representantes del Sindicato Independiente de Trabajadoras y Trabajadores de Gobierno del Estado (Sittge) denunciaron este día una severa campaña de represión e intimidación emprendida por la administración de Ricardo Gallardo Cardona, evidenciando el trato autoritario con el que se vulneran los derechos de la base laboral. La dirigencia sindical expuso que el Gobierno del Estado arrastra un escandaloso adeudo superior a los 201 millones de pesos, además de haber perpetrado el despido ilegal de 437 empleados y ejercido presiones directas para obligarlos a renunciar a su organización sindical.Esta política de hostigamiento y desatención ha generado graves afectaciones sociales, entre las que destacan tres años de impagos a docentes en centros educativos y el retiro de personal clave, vulnerando de manera insensible los derechos laborales del magisterio y el bienestar de la niñez potosina. Ante este panorama de abuso de poder y cerrazón institucional, el Ejecutivo estatal demuestra una total indolencia frente a las demandas de los trabajadores, sepultando la estabilidad laboral bajo un régimen que prioriza la persecución por encima de la justicia y el respeto a la ley.
