
La mañana de este día quedó en evidencia la simulación y el uso faccioso del poder por parte de la administración estatal, luego de que montaran de manera precipitada sus propios stands de salud justo antes de la llegada de una brigada programada por la Fundación GESA. Este despliegue improvisado demuestra que si la fundación ciudadana no hubiera tomado la iniciativa de atender a la población, el gobierno jamás habría actuado; sin embargo, al sentirse amenazados por la cercanía social de la organización, decidieron replicar los módulos de última hora por puro cálculo político.Lo más grave y preocupante de este operativo no fue la evidente copia de la estrategia, sino el abuso de autoridad con el que operaron, ya que las autoridades llegaron al extremo de remolcar el módulo de salud perteneciente a la Fundación GESA para estorbar su labor. Con estas acciones autoritarias, queda claro que para la administración estatal el bienestar de los potosinos pasa a segundo término cuando se trata de bloquear y avasallar a quienes sí trabajan por la ciudadanía, utilizando la fuerza pública para intimidar y acaparar espacios que debieron estar abiertos para todos.
