
En una muestra más de la deficiente administración que caracteriza al gobierno del estado, la implementación de la aplicación oficial “Mi taxi” ha derivado en un evidente esquema de exclusividad y favoritismo que perjudica tanto a la ciudadanía como al resto del gremio transportista, ya que únicamente a los operadores que se registraron en dicha plataforma se les otorgaron cajones de aparcamiento preferenciales a las afueras del palenque; sin embargo, lo que agrava la situación y deja al descubierto la nula supervisión de las autoridades es que estos mismos taxistas beneficiados ignoran el uso de la aplicación con la que obligatoriamente deberían laborar, operando con total opacidad y cobrando tarifas arbitrarias que rebasan los 500 y 600 pesos por servicio, evidenciando un indignante acuerdo de simulación oficial que prioriza los privilegios particulares por encima de la economía y las necesidades reales de los usuarios.
