
La pretendida simulación de un evento terso y controlado por parte del gobierno estatal quedó al descubierto este viernes, luego de que personal de seguridad y operadores políticos le negaran la entrada al recinto de la Arena Potosí a un grupo de ciudadanas y ciudadanos provenientes de la colonia Bellas Lomas. Los inconformes, quienes acudieron con la intención legítima de alzar la voz y visibilizar los abusos, la indolencia y los pésimos tratos sufridos por parte de la administración de Ricardo Gallardo Cardona en torno a la severa crisis de agua que padecen, se toparon con un muro de cerrazón que impidió su ingreso, evidenciando el temor de las autoridades a que la presidenta de la República conozca la auténtica realidad que se vive en las calles de San Luis Potosí.Con este bloqueo, la administración estatal confirma su estrategia de construir una burbuja artificial para mostrarle a la mandataria federal un escenario de supuesta bonanza, silenciando por la fuerza cualquier reclamo social que incomode al Ejecutivo local. Lejos de dar la cara y atender las legítimas demandas de las familias que llevan meses sufriendo por la escasez del vital líquido, el gobierno del estado opta por la censura y la exclusión, demostrando que para la cúpula gallardista es más importante cuidar las apariencias y el lucimiento político que garantizar el derecho elemental de los potosinos a la libre expresión y a la protesta.
