
Ante el capricho del gobierno estatal de realizar el informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en las instalaciones de la Arena Potosí, la administración de Ricardo Gallardo Cardona ha recurrido a prácticas de movilización forzada para garantizar una buena asistencia. De acuerdo con un documento oficial filtrado recientemente, la estructura gubernamental ha determinado utilizar a las comunidades estudiantiles de planteles como el COBACH 25 y el CONALEP para llenar el recinto, evidenciando una estrategia oficial que utiliza a los jóvenes como simples acarreados con el fin de maquillar un lleno total que satisfaga las ambiciones políticas del Ejecutivo estatal, distanciándose de la convocatoria ciudadana y voluntaria que debería caracterizar un evento de esta magnitud.Esta medida ha generado descontento al involucrar a las instituciones educativas públicas en movilizaciones de carácter político, apartando a los estudiantes de sus actividades académicas para cumplir con cuotas de asistencia impuestas desde la cúpula del poder. Resulta preocupante que, en lugar de priorizar la calidad educativa y el respeto a los calendarios escolares, el gobierno del estado utilice a los planteles de nivel medio superior como herramienta de simulación para asegurar una plaza concurrida, demostrando que la prioridad actual de la administración es la parafernalia y el control de la narrativa política por encima del bienestar y la formación de la juventud potosina.
