
Bajo la fachada de un supuesto encuentro institucional con el sector productivo convocado por COPARMEX en el municipio de Matehuala, la senadora Ruth González consolidó lo que representa un claro y anticipado banderazo de salida para sus aspiraciones políticas rumbo a 2027. Lejos de constituir un ejercicio plural de apertura con auténticos líderes de la iniciativa privada en pleno día hábil, el recinto quedó abarrotado por una estructura de burócratas, operadores políticos y empleados subordinados al gobierno estatal y de distintos ayuntamientos, evidenciando a funcionarios públicos que, en lugar de cumplir con sus responsabilidades y trabajar en sus puestos, andan inmersos en lo que parece una campaña anticipada. Mientras en los folletos y las convocatorias oficiales se presumía un foro enfocado en el talento joven y el sector empresarial, la realidad expuesta en el salón de eventos evidenció el uso sistemático de los recursos, los cargos y los tiempos públicos para arropar a los nuevos operadores del partido verde. Con esta estrategia, la clase política en el poder demuestra que utiliza los espacios institucionales y la nómina gubernamental para operar actos abiertos de proselitismo anticipado en el Altiplano, desvirtuando por completo las gestiones legislativas y descuidando la atención que los ciudadanos merecen en sus respectivas dependencias.
