
Mientras miles de familias potosinas sufren por la escasez y exigen el suministro básico en sus colonias, la infame maquinaria del partido en el poder ha caído en la bajeza de mercantilizar un derecho humano tan elemental como el agua, condicionando el envío de pipas únicamente a quienes se pliegan y se afilian a sus filas. De acuerdo con una reciente y grave revelación del medio nacional N+, operadoras políticas operan con total cinismo este chantaje institucional en las zonas más vulnerables, negando el líquido vital a quienes no demuestran su lealtad partidista, lo que deja al descubierto la calaña de una clase política dispuesta a lucrar con la necesidad más urgente de la ciudadanía con tal de asegurar cuotas de poder y clientelismo electoral.
