
En una sesión extraordinaria convertida en auténtico atraco legislativo, los partidos que cínicamente se ostentan como la oposición en San Luis Potosí terminaron por quitarse las máscaras al avalar la polémica reforma que rebaja los requisitos para la titularidad de la Fiscalía General del Estado, permitiendo que cualquier persona con un simple título universitario ocupe un cargo de esta magnitud. Mientras los diputados de MORENA mantuvieron postura firme en contra de este albazo, las bancadas del PAN, PRI y MC demostraron su verdadera cara de entreguismo, doblando las manos y votando a favor de un traje a la medida que pisotea la exigencia ciudadana de contar con perfiles verdaderamente especializados, probados y con auténtica trayectoria en la procuración de justicia.Con esta infame alianza bajo la mesa, los autodenominados opositores escupieron una vez más sobre la confianza de los potosinos, demostrando que sus pleitos partidistas son pura simulación cuando se trata de repartirse cuotas de poder y blindar intereses ajenos a la sociedad. Al abrirle la puerta de par en par a la improvisación en una de las instituciones más sensibles para combatir la impunidad y la violencia, el bloque oficialista y sus cómplices de la supuesta oposición le clavaron otra daga por la espalda al estado, confirmando que para esta clase política facciosa el pueblo y la justicia nunca han sido prioridad.
