
A más de dos años del accidente registrado en junio de 2024 y con el proceso legal aún en curso, personal de la Fiscalía General del Estado acudió a las instalaciones del antro Rich, ubicado en una plaza comercial del poniente de la capital potosina, para presuntamente liberar el inmueble. La acción se llevó a cabo sin previo aviso a los propietarios y en total secretismo, señalándose de manera extraoficial que la diligencia habría sido realizada por instrucciones de Cristian Ulises y de José Rubén González Ramos.Durante este lunes se reportó movimiento al interior del establecimiento con la presencia de elementos de la Policía de Investigación, mientras que los dueños de los bienes que permanecen dentro denunciaron que no fueron notificados ni llamados para la recuperación de sus pertenencias, pese a existir una resolución de amparo que presuntamente ordenaría su devolución conforme a derecho.
