
A cinco meses de la agresión que sufrió el niño Zahid en el taller de su abuelito y a un mes de los hechos ocurridos con el joven Salvita, los resultados de la Fiscalía General del Estado continúan ausentes, generando profunda preocupación en la sociedad potosina. Cuestionada al respecto, la fiscal Manuela García Cázares señaló que en el caso de Zahid existe una orden de aprehensión que se ha visto obstaculizada por un amparo del presunto responsable; sin embargo, este argumento resulta insuficiente frente al tiempo transcurrido y la exigencia ciudadana de una actuación más firme por parte de la autoridad investigadora.Por otro lado, en el caso de Salvita la situación refleja un estancamiento similar, pues a un mes de la tragedia la dependencia sigue sin concretar detenciones y mantiene la indagatoria únicamente sobre posibles sospechas. Esta lentitud institucional pone de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer las capacidades de la Fiscalía para dar respuestas expeditas y eficaces a las familias de las víctimas, recordando que la procuración de justicia no puede ni debe normalizar la dilación cuando están de por medio la vida y la seguridad de los ciudadanos.
