
Operando en total clandestinidad y evidenciando las peores prácticas clientelares, un camión sin placas fue sorprendido realizando la entrega masiva de despensas oficiales en la capital del estado. Este uso opaco de recursos públicos demuestra cómo la necesidad de la ciudadanía es utilizada como moneda de cambio político, operando a la sombra de la ilegalidad mientras las autoridades ignoran cualquier norma de transparencia.
