
¿Que significa Estado de Derecho? Según la página de la Secretaria de Gobernación y cito, “Se refiere al principio de gobernanza por el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente y se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios internacionales de derechos humanos. Las instituciones políticas regidas por dicho principio garantizan en su ejercicio la primacía e igualdad ante la ley, así como la separación de poderes, la participación social en la adopción de decisiones, la legalidad, no arbitrariedad y la transparencia procesal y legal”.
Andrés Manuel López Obrador se comprometió a un auténtico estado de derecho, y a que a nadie le será permitido violar la Constitución y las leyes, y que no habrá impunidad, fueros no privilegios.
Amigo y amiga lectora, ya sabe de qué hablaremos. Este espacio editorial y en esta oportunidad en especial buscará sentar una reflexión sin más objetivo que una reflexión inteligente, fuera de toda emotividad y sentimiento.
La inteligencia para emprender un operativo para la detención del hijo del máximo líder criminal y más buscado del mundo que ahora enfrenta a la ley en los Estados Unidos, requiere de tiempo y, sobre todo, de la autorización de la máxima autoridad del país. No quiero imaginar a Alfonso Durazo y al gabinete de seguridad ocultando la intención al Presidente, seguro AMLO lo sabía.
Se realizó un operativo exitoso, se detuvo (aunque los secretarios hayan dicho que no) se detuvo a Ovidio Guzmán, líder del Cartel más grande del mundo, gracias al valor y desempeño de las fuerzas armadas y de la Policía Federal.
La sede de esta organización criminal está llena de toda la fuerza que el Cartel tiene a su alcance, sí; era un riesgo llevar a cabo este operativo, sí; habría daños colaterales, sí; dejarlo libre, no era una alternativa.
Quiero imaginar el War Room. Llegan las imágenes de los círculos de seguridad para evitar que Ovidio saliera de la plaza, los sicarios y ejercito particular rodearon la ciudad. Comenzaron las llamadas amenazantes contra quienes nos tienes que cuidar y si, los guardianes de nuestro país comenzaron a temblar, se comenzaron a ver a los ojos y se dijeron entre sí, y ahora ¿quién podrá ayudarnos?
El teléfono rojo para llamar al Santo y Blue Demon no estaba funcionando, Superman y la Batiseñal no era una opción y Los Vengadores fueron disueltos después de la muerte de Tony Stark, y el escuadrón de abuelitas y mamás con las chanclas y el fuchi guacala tampoco calmó los ánimos de esta secta criminal.
Mi imaginación me dice que en esta sala las mentes más capaces en materia de seguridad veían en los monitores las tanquetas artesanales, un ejército bien armado contra lo mejor que tenemos por la seguridad en México se enfrentaban, los buenos, los que nos tienen que defender lograron tener en sus manos a Ovidio, pero el miedo fue más fuerte, el miedo en esa sala lleno el espirito de todos los presentes, las amenazas de un grupo criminal hicieron sucumbir al Estado Mexicano, acto avalado por el Presidente.
Las amenazas de AMLO de acusarlos con sus abuelitas evidentemente no cumplieron su cometido, creo que nadie de las creyó, el fuchi guacala tampoco logró que las tanquetas y armas de alto poder permanecieron en la armería.
¿Qué está pasando ahora?, las redes sociales explotaron “prefirió salvar miles de vidas” rezan algunos estados en redes sociales, y eso me duele en el alma. Tengo que reconocer que la popularidad de AMLO es de las más altas de la historia del país, pero este fiasco es una burla para los mexicanos que aun queremos confiar en algo…
Liberar al hijo del Chapo (quien tiene ordenes de aprensión) es una afrenta a la verdad, es una ofensa para el mismo Andrés Manuel, un narco junior lo puso de rodillas, un joven cuyo único objetivo es lograr que su organización criminal siga prevaleciendo como un legado a su padre, este joven delgado fue más fuerte que los principios del presidente: que nadie le estará permitido violar la Constitución y las leyes, no habrá impunidad.
El presidente no les falló a sus seguidores, se falló a sí mismo, es igual de lacerante que el Chapo se haya fugado a que dejen libre a su hijo, si usted es un fiel seguidor de AMLO le pediré que deje de leer.
Cualquier mexicano tiene la obligación de cumplir la ley, para AMLO no, si es el hijo de un criminal y líder de un cartel se puede amenazar al estado y ponerlo de rodillas para someter a un país, si usted tiene una factura de dudosa procedencia, el estado no lo tolerará, pero si usted tiene una bazuca y una tanqueta, puede ser que el presidente lo deje ir.
Señor Presidente, ojala pueda entender la magnitud del daño que le hizo a México, esperábamos que actuará con valor, que sometiera a los criminales y no que se pusiera a negociar con ellos, quisiera que vea el riesgo que también corrieron los cientos de soldados y policías que expusieron sus vidas por la seguridad y la justicia, se ha burlado de ellos, los ha humillado y violó las mismas leyes que prometió guardar.
Ser cobarde es tan lastimoso como ser corrupto.
Quiero terminar reconociendo a esos soldados y policías que enfrentaron al cartel más peligroso del mundo, ustedes no tienen la culpa, ustedes merecen todo el reconocimiento de los mexicanos, ustedes demostraron que si tienen el valor que sus jefes no, ustedes merecen todo el cariño de sus abuelitas, mamás y de todo un país, ustedes son unos verdaderos héroes.
