
Una nueva denuncia ciudadana ha puesto en evidencia prácticas de coacción y manipulación operadas desde la estructura del Gobierno del Estado en la capital potosina, particularmente en la colonia Fleming. De acuerdo con los testimonios de los afectados, familias de escasos recursos, madres solteras y adultos mayores están siendo presionados para asistir obligatoriamente a un evento público este jueves, bajo la amenaza directa de que les serán retiradas las despensas y los apoyos económicos si deciden no acudir. Esta estrategia de movilización forzada, que incluye transporte programado para asegurar los traslados, demerita el propósito de la asistencia pública y deforma los programas sociales institucionales al convertirlos en un mecanismo de extorsión para inflar eventos masivos.Este panorama señala directamente la responsabilidad del gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, cuya administración es acusada de utilizar las necesidades básicas de la población con fines de lucro político y lucimiento personal. Es indispensable recordar que los apoyos gubernamentales se financian con recursos públicos y, en muchos casos, con fondos federales, por lo que ni el mandatario estatal ni su partido tienen el derecho de condicionarlos o tratarlos como propiedad privada. Con el debido respeto a su investidura, la ciudadanía exige que el gobernador frene de inmediato estas prácticas de control social, se investigue el condicionamiento de la ayuda alimentaria en las colonias y se garantice que ningún potosino sea castigado o privado de sus derechos por negarse a rendir culto al poder.
