
La celebración de los 20 años de “gallardía” realizada hoy en Ciudad Valles ha desatado fuertes críticas debido al evidente, descarado e indiscriminado acarreo masivo de personas para asegurar un lleno total a favor del gobernador. Ciudadanos reportaron un despliegue descomunal de asistentes movilizados a bordo de autobuses de servicio público y camionetas particulares, sumando además un operativo coordinado de cientos de combis que salieron repletas desde distintos municipios de la Huasteca potosina con el único fin de inflar los números del evento. Lo más preocupante fue constatar cómo se transportó de manera precaria a decenas de personas en las cajas de los vehículos sin ninguna medida de protección, exponiéndolas a sufrir accidentes graves con tal de cumplir con las exigencias del gobierno estatal.Esta obsesión por aparentar un respaldo absoluto dejó en claro que la prioridad de la administración es la propaganda y el lucimiento político a cualquier costo. En lugar de enfocarse en las necesidades reales de la región, toda la atención y los recursos se volcaron en coordinar esta gigantesca movilización de contingentes forzados, inundando el municipio con miles de acarreados para simular un apoyo popular espontáneo. Esta situación evidencia una maquinaria estatal enfocada exclusivamente en el impacto visual y en llenar plazas, demostrando que para las autoridades el éxito de un festejo político pesa mucho más que la seguridad y el respeto a la dignidad de los habitantes de la Huasteca.
