
En una muestra clara de cómo se esquiva la rendición de cuentas, el secretario general de Gobierno, José Guadalupe Torres Sánchez, dejó ver que para la administración estatal es más importante la llegada del gobernador a los eventos públicos que dar respuestas claras a la prensa sobre los problemas del sector salud. Durante la reciente inauguración del Circuito Potosí, ante una pregunta directa sobre la situación de los servicios médicos, el funcionario se limitó a cortar el tema diciendo un simple “ya llegó el gobernador”, dejando al descubierto la orden de evitar los asuntos que preocupan a la ciudadanía.Aunque la entrevista continuó momentos más tarde, el funcionario optó por el silencio y evitó por completo retomar el cuestionamiento sobre la salud, confirmando que la opacidad predomina cuando se trata de responder por las demandas sociales. Este tipo de desplantes demuestra una marcada falta de empatía y temor de las autoridades a dar la cara ante las necesidades más apretadas de las y los potosinos.
