
Durante un evento de Gerardo Sánchez Zumaya en el municipio de Zaragoza, elementos de la corporación policial municipal irrumpieron enviando patrullas con el aparente objetivo de intimidar a los asistentes y organizadores bajo el pretexto de repartir volantes informativos, una actividad totalmente legal y pacífica. Este despliegue de fuerza pública ha sido calificado como un evidente abuso de poder por parte de la presidencia municipal de Zaragoza, la cual presuntamente habría actuado por órdenes directas de instancias del gobierno estatal para asustar
