
El uso faccioso de las instituciones quedó al descubierto en Real de Catorce, luego de que el alcalde municipal y su corporación policíaca montaran un operativo con claras intenciones de bloquear el paso a Gerardo Sánchez Zumaya al interior del emblemático Túnel Ogarrio. Lejos de garantizar la seguridad, la policía local actuó para intimidar y dejar vehículos encerrados en este pasaje subterráneo, una peligrosa maniobra que provocó una pésima circulación de aire y puso en riesgo real de asfixia tanto a los tripulantes como a los asistentes ante la falta de ventilación adecuada en el sitio.Para evitar una contingencia mayor y una confrontación provocada por la cerrazón de las autoridades, Sánchez Zumaya optó por descender de su unidad y continuar a pie, respaldado de inmediato por locatarios y turistas que presenciaron el operativo. Gracias a la solidaridad de la propia gente, logró ingresar al Pueblo Mágico para entablar un diálogo con los habitantes, dejando en evidencia el reprobable riesgo al que se expuso a la ciudadanía mediante el uso irresponsable de la fuerza pública.
