
A pesar de las evidencias sobre el despliegue de seguridad implementado en el acceso al municipio para bloquear el paso al vehículo de Gerardo Sánchez Zumaya, el alcalde Juan Francisco Sandoval desestimó los señalamientos y calificó de exageradas las denuncias sobre la restricción. El edil defendió la medida bajo el argumento de mantener el orden vehicular debido a las limitaciones de doble sentido de la vía; sin embargo, registros del lugar demostraron que al momento en que se le impidió la circulación a Zumaya no existían otros vehículos formados esperando pasar, evidenciando que el acceso se encontraba libre.Asimismo, la postura oficial minimizó la presencia policial en la zona al restar importancia a la movilización de seis elementos y una patrulla destinados exclusivamente a bloquear el paso del ciudadano. Justificar un despliegue de esta magnitud para impedir el tránsito específico a una persona refleja una preocupante normalización del uso de la fuerza pública en las garitas de entrada, restando credibilidad a los argumentos de la administración municipal sobre la supuesta normalidad de sus operativos.
