
Una profunda indignación y rechazo ha provocado la postura insensible del secretario general de gobierno, J. Guadalupe Torres, tras minimizar el aparatoso accidente registrado ayer entre una unidad del sistema MetroRed y un tractocamión, donde el operador terminó prensado y gravemente lesionado. Lejos de mostrar empatía o asumir la gravedad de un choque de esta magnitud en un carril confinado, el funcionario catalogó el hecho con total ligereza como un “accidente del día a día”, normalizando el riesgo en el transporte público e intentando ocultar las cifras reales al negar la existencia de más lesionados, a pesar de que los reportes oficiales y de rescate confirmaron un saldo de siete personas heridas.En lugar de priorizar la salud y la integridad de los usuarios afectados por las deficiencias en la operación del sistema, la prioridad de la administración estatal se redujo a la inmediatez logística, evidenciando que para el secretario resulta más urgente y mediático exigir que los pasajeros transborden rápidamente a una nueva unidad que reconocer las fallas estructurales y la magnitud de la tragedia. Esta respuesta oficial refleja una preocupante falta de responsabilidad institucional y humanidad frente a un percance que pudo haber costado múltiples vidas, dejando en el abandono a las víctimas y restando importancia a la seguridad de los potosinos que diariamente utilizan este medio de transporte.
