
En una flagrante violación al derecho a la educación y utilizando las instalaciones escolares como botín político, este día se desató la indignación entre padres de familia y alumnos tras confirmarse el acarreo obligatorio de los estudiantes del turno vespertino del plantel COBACH 28 para llenar un evento del gobernador Ricardo Gallardo Cardona. Lejos de priorizar la jornada académica y el respeto a los horarios escolares, la dirección de la institución y operadores gubernamentales impusieron la asistencia forzada, evidenciando el uso faccioso de la comunidad estudiantil para simular apoyo popular y aplausos a modo en los actos oficiales de la administración estatal.Este reprobable uso clientelar de los jóvenes potosinos exhibe la desesperación del régimen por maquillar su imagen pública a costa del tiempo y la formación académica de los estudiantes. Mientras las aulas deberían mantenerse libres de consignas e imposiciones partidistas, el gobierno estatal demuestra que prefiere la vieja escuela del acarreo y la coacción institucional, pisoteando la autonomía escolar y convirtiendo las escuelas públicas en sucursales de propaganda política.
