
María de Lourdes Rodríguez Rodríguez, vecina de Soledad de Graciano Sánchez, denunció una red de abusos y negligencia institucional por parte de autoridades municipales y estatales tras exigir la clausura definitiva de una fábrica clandestina que opera en el exsalón de fiestas “Duquesa”, ubicada a un costado de su domicilio, cuyas emisiones la mantienen gravemente enferma. La afectada relató que, tras manifestarse pacíficamente y exigir la intervención gubernamental, fue agredida físicamente por elementos policiacos en la presidencia municipal, quienes la esposaron y le lastimaron las manos, además de sufrir el robo de sus lonas de protesta mediante engaños por parte de funcionarios como el licenciado Amaro y el licenciado Mireles, quienes le prometieron una mesa de diálogo que terminó en una burla institucional.La situación empeoró cuando este miércoles las autoridades de Soledad —incluyendo al secretario general del municipio, Benjamín Pérez— brillaron por su ausencia en la mesa de trabajo pactada, dejando plantada a la víctima mientras funcionarios de Derechos Humanos justificaban la inacción gubernamental. Ante la falta de respuestas y el evidente solapamiento hacia los infractores, Rodríguez Rodríguez hizo un llamado urgente al gobernador del estado y a la presidencia de la República para frenar la impunidad, advirtiendo que la contaminación del negocio clandestino y la protección oficial la están orillando a un colapso de salud irreversible.
