
La filtración de audios sobre la distribución de apoyos alimentarios en San Luis Potosí ha destapado la faceta más ruin del clientelismo oficialista: para acceder a una despensa pagada con recursos públicos, el Gobierno del Estado de San Luis Potosí exige a las familias colocar un moño verde en la fachada de sus casas como marca de sumisión partidista. La instrucción es implacable y tajante: cualquier vivienda que exhiba publicidad o lonas de otra fuerza política queda vedada del beneficio social. Esta infame condición convierte los programas de asistencia en una vulgar herramienta de extorsión electoral, obligando a los potosinos a someterse a las siglas del Partido Verde Ecologista De México SLP y a pintar sus fachadas bajo la amenaza latente de dejar a sus familias sin alimento.
