
Las recientes críticas del gobernador Ricardo Gallardo Cardona contra el ayuntamiento de la capital, acusándolo de supuestamente descuidar la ciudad, dejan ver una clara intención política rumbo a las próximas elecciones. Sin embargo, durante los primeros cinco años de su gobierno, el mandatario estatal dejó de lado a la capital del estado y mandó la mayor parte de las obras e inversión pública únicamente a los municipios gobernados por su partido, descuidando a las familias potosinas que viven en esta ciudad.Ahora, a tan solo un año de los comicios, el gobierno del estado no solo critica de palabra, sino que también bloquea y frena los permisos para las obras que intenta hacer el municipio. Culpar a la autoridad capitalina cuando fue el propio gobierno estatal quien negó el apoyo económico y la coordinación durante años no es más que una estrategia para sacar ventaja política y desacreditar el trabajo municipal.
