
El informe de actividades de la senadora Ruth González Silva quedó marcado por la exclusión y la selectividad mediática, luego de que a nuestro equipo de trabajo se le negara categóricamente la acreditación y el acceso al evento. Pese a tratarse de un acto público de rendición de cuentas, la logística del Partido Verde operó bajo un esquema de filtrado donde se expulsó a nuestro reportero de los chats de cobertura oficiales y se rechazó la entrega de acreditaciones en oficinas bajo el pretexto de una lista cerrada y opaca de medios afines, vulnerando directamente el derecho de la ciudadanía a estar informada.Esta postura de “puertas cerradas” y denegación de acreditación a nuestro equipo contraviene los principios fundamentales de transparencia que obligan a cualquier representante popular a rendir cuentas sin distinción de plataformas periodísticas. Al bloquear el trabajo de la prensa independiente y restringir el acceso únicamente a coberturas a modo, la senadora del Partido Verde demuestra un claro rechazo al escrutinio público, convirtiendo un deber constitucional de rendición de cuentas en un acto privado y controlado.
