
A través de un comunicado oficial, la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí confirmó que los hechos registrados con un alumno de primer semestre responden a una situación vinculada estrictamente con su salud mental y no a un incidente de seguridad pública, asegurando que se actuó conforme a los protocolos para brindar los auxilios médicos oportunos y notificar a los familiares. Aunque la directiva institucional sostuvo que el estudiante recibía acompañamiento semanal previo a los hechos, el comunicado apela al manejo sensible de la información y solicita evitar la difusión de datos personales, mientras el suceso evidencia el enorme desafío que enfrenta la universidad para contener y prevenir este tipo de emergencias emocionales en su comunidad académica.
