
La alerta se volvió a encender en las instalaciones de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí tras reportarse que un estudiante sobrevivió de milagro a una caída desde el tercer piso de un edificio del campus. A la espera de la información y la postura oficial de la institución, este segundo hecho registrado de manera consecutiva pone en evidencia la urgencia de atender el bienestar emocional de la comunidad estudiantil y expone las graves carencias en los esquemas de prevención y contención de crisis dentro de la universidad.
