
A la entrada de un rancho cercano a la carretera a Rioverde, un jornalero encontró el cadáver de un hombre sin vida, no tenía huellas de violencia y se estima que falleció de infarto, aunque hasta el momento no ha sido identificado.
Fue la mañana de ayer, cuando el jornalero realizaba un recorrido en el Rancho Real, ubicado por la carretera referida y que pertenece a la delegación de Pozos; justo a la entrada, cerca de la alambrada, descubrió el cuerpo.
El trabajador dio aviso a las autoridades y en cuestión de minutos arribaron los agentes de la Policía de Investigación, quienes se internaron cera de un kilómetro de la carretera a Rioverde hacia donde se encontraba el cadáver.
